“Los cilindros de almacenamiento, cualquier recipiente a presión, tiene una obligación a nivel nacional que tiene que ser reaprobado con pruebas hidráulicas cada cinco años, recertificado cualquier recipiente de presión”, explicó Di Palma.
Agregó que: “En el caso de los cilindros de almacenamiento, hay que retirarlo, se retiran casi vacíos pero siempre queda un poquito y ese es el gas que se venteó; pero es un procedimiento seguro que no tiene absolutamente nada”.
La publicación se realizó “sin preguntar absolutamente nada. Es una cuestión de mala fe”.
“Esto se hace permanentemente, no solamente en estaciones de servicios. Un compresor que tiene un reservorio de gas también tiene que estar sujeto a estas verificaciones, es más fácil de ventear nada más”, indicó.
“Dentro de los procedimientos de seguridad de cualquier estación de servicio hay válvulas de venteo, que cuando se produce alguna anomalía y la presión supera una vez y media la presión máxima de trabajo, ventean: se abren y el gas sale a la atmósfera. Es un procedimiento totalmente seguro”.
Lo que sucedió con el venteo, “es un procedimiento que cada cinco años ocurre, cada cinco años tengo que vaciar los cilindros para mandarlos a una firma que recertifica los cilindros de almacenamiento”.
