Más de 600 personas asistieron el pasado sábado al concierto de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos en el Centro Provincial de Convenciones (CPC) de Paraná. Allí se interpretó la Sinfonía N° 2 «Canto de Alabanza», de Felix Mendelssohn. La actividad fue organizada por la Secretaría de Cultura de Entre Ríos con entrada libre y gratuita.
Ante una sala colmada, el organismo provincial se presentó bajo la dirección artística de Luis Gorelik. El concierto formó parte de las celebraciones por el décimo aniversario de la Fundación Centro de Medicina Nuclear y Molecular de Entre Ríos (Cemener).
Participaron los solistas Andrés Mernes (tenor), Marisú Pavón y Marina Silva (sopranos). También estuvieron presentes el Coro Cantus Firmus de la Asociación Verdiana de Paraná, dirigido por Miguel Otti Gómez, y el Coro de la Universidad Adventista del Plata, bajo la dirección de Deny Luz.
Un homenaje por los 10 años de Cemener
La obra reunió en escena a 70 músicos y cerca de 67 coreutas. Durante el encuentro, la gerente general de Cemener, Marianela Pacheco, agradeció a la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos, a la Secretaría de Cultura, al Instituto Autárquico Provincial del Seguro de Entre Ríos (Iapser), al CPC y a las instituciones corales que participaron de la celebración.
Pacheco destacó el compromiso del personal de la fundación. Señaló que la calidad, la calidez y la contención son pilares fundamentales de la institución.
Además, informó que en estos diez años Cemener atendió a más de 230 mil pacientes. También realizó más de 330 mil prestaciones y desarrolló más de diez servicios especializados.
La bioingeniera resaltó el crecimiento de la entidad. Mencionó la incorporación de tecnología de alta complejidad, la formación de recursos humanos especializados y la creación de nuevos espacios. Entre ellos destacó el Centro de la Mujer, destinado a controles preventivos.
La experiencia de los coros participantes
Tras la presentación, los directores de los coros valoraron la experiencia artística y el trabajo conjunto. Miguel Otti Gómez destacó la oportunidad de interpretar una obra poco conocida para ambas agrupaciones.
Por su parte, Deny Luz subrayó la importancia de la música como herramienta de unión. También celebró el trabajo compartido entre los coros durante la preparación del concierto.
Ambos coincidieron en destacar la belleza de la obra y el significado de sus textos, inspirados en el Salmo 150. Según expresaron, ese aspecto fue uno de los elementos más enriquecedores de la experiencia.
