El niño de 10 años murió a principios de año y la autopsia determinó que falleció a causa de una sepsis por la evolución de una peritonitis
Una médica de Gualeguaychú se encuentra en el ojo de la investigación para determinar si tuvo responsabilidad en la atención de un niño que murió el pasado 18 de enero como consecuencia de un mal diagnóstico o por no advertir que los síntomas que presentaba se debían a una apendicitis aguda que evolucionó en una peritonitis.
Todo comenzó 24 horas antes a ese sábado, en el que el niño Yair Suárez murió. Según relató su madre a EL ARGENTINO, el viernes comenzó a tener fuertes dolores abdominales y como haría cualquier madre, intentó por sus medios tratar de calmarlo. “Comencé a darle manzanas rallada y Gatorade”, indicó, ignorando que podía tratarse de algo más serio porque el niño se mostraba de buen ánimo.
