La compañía decidió suspender temporalmente la producción durante distintos períodos del mes con el objetivo de reacomodar el ritmo industrial, reducir el stock acumulado y reorganizar el abastecimiento de piezas e insumos, en un mercado automotor que atraviesa señales de enfriamiento.
Según explicó la empresa, la medida forma parte de una “adecuación de la dinámica productiva a las condiciones del mercado”, con la previsión de retomar la actividad plena una vez que se normalice la demanda.
Caída del mercado y presión sobre el modelo 208
La decisión se produce en un escenario de desaceleración del sector automotor. Durante 2025, el mercado argentino no alcanzó las proyecciones de ventas y cerró con 612.000 vehículos comercializados, por debajo de la meta de 650.000 unidades que manejaba la industria.
En paralelo, el desempeño del Peugeot 208 -uno de los modelos más producidos en el país- también se vio afectado por la debilidad de la demanda regional. Las exportaciones hacia Brasil, principal destino del vehículo, mostraron fuertes retrocesos y obligaron a la empresa a ajustar el ritmo de producción para evitar un exceso de stock en concesionarios y depósitos.
Distintos reportes del sector indican que las ventas del 208 registran una caída cercana al 41,5% en lo que va del año, reflejando el impacto de la menor demanda regional y la competencia creciente dentro del segmento de autos compactos.
Suspensiones y esquema salarial
La paralización se aplicó en varios tramos del mes y se acordó con el sindicato metalúrgico un esquema de suspensión para los trabajadores de la planta. Durante ese período, los empleados bajo convenio perciben el 70% de sus salarios habituales, según el acuerdo firmado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
La fábrica de El Palomar es uno de los principales complejos automotrices del país y produce modelos de Peugeot y Citroën para el mercado local y la exportación. En los últimos años, el grupo Stellantis concentró allí gran parte de su estrategia industrial para el segmento de autos compactos en el Mercosur.La nueva interrupción de la producción se suma a otras paradas registradas en los últimos meses y refleja la volatilidad que atraviesa la industria automotriz argentina, fuertemente condicionada por el nivel de consumo interno y el desempeño de Brasil, su principal socio comercial en el sector.
