“Lo que busca este proyecto es lograr un mayor grado de justicia o verdad; no va en desmérito de nadie, sino a favor de proteger a las verdaderas víctimas, no importa el género, no importa quién sea en esta historia (papá o mamá), pero sobre todo los niños que son los más vulnerables”, señaló Francisco.
El proyecto busca “que la Justicia se ocupe de los casos que son verdaderos. No solo hay hombres falsamente denunciados, sino mujeres, abuelos, abuelas, tutores, padres adoptivos que están siendo falsamente denunciados. Lo que buscamos es evitar la sobrecarga del sistema judicial, más allá de las limitaciones que demuestra a diario, en todas sus facetas, pero que de cada diez casos la Justicia se ocupe de los que son verdaderos, vaya profundamente y los proteja”.
Los niños “son las verdaderas víctimas por las que nosotros vamos. Lo que se busca es sumar en ese camino. No va en desmérito de nadie. Hay una desinformación al respecto, porque en algún momento se planteó el debate de que sesga la posibilidad de denunciar”.
Francisco remarcó que, por el contrario, “lo que busca es eficientizar los recursos para que vayan a quienes realmente lo necesitan”.
“El proyecto penaliza la falsa denuncia de por sí. Entiende que en circunstancias de violencia de género o abuso sexual, que lamentablemente están en el manual de la falsa denuncia, se agraven las penas por las consecuencias que esto genera. Salís a la calle, una persona te hace una falsa denuncia y ya tenés riesgo de quedar detenido por la sola manifestación de una persona. También tenés el riesgo de estar en condición de arresto sin que se haya llegado a un juicio. Tenés un montón de personas que son inocentes que están detenidas, no han tenido su respectivo juicio”, manifestó Francisco.
“Esto no se limita únicamente a los padres; hay abuelos que quieren ver a sus nietos y no los pueden ver cuando el acusado es alguno de los padres y se le corta el acceso con toda la familia”, agregó.
“Es un manual bastante perverso el de la falsa denuncia porque el niño pierde contacto con quien lo puede llegar a defender. En el caso de Ángel era que su papá pueda decir mi hijo está pasando por un mal momento, está siendo maltratado, está en riesgo; le cortan el vínculo con la otra parte de la familia. Por eso la naturaleza del proyecto agrava en esta circunstancia pidiendo una pena más alta porque, ¿cómo le explicamos a una persona que quedó detenida siendo inocente que perdió dos años de su vida, el trabajo, el contacto con sus hijos y le destruyen la vida? ¿Qué va a pasar con esas víctimas?”.
La ley, “estoy convencido que va a salir, hay tres bloques que la apoyan. También estoy convencido que se va a llegar a la verdad, porque todos esos niños que han sido alejados de sus padres o madres injustamente ya están creciendo, ya están contando la verdad, y atrás de esto se ha desarrollado toda una industria que va atrás de un negocio que es preocupante”, indicó Francisco.
“Hay informes tarifados, hay precios. Tengo una muy mala opinión del Poder Judicial porque la estoy padeciendo”, dijo.
Relató que “en Santa Fe se reunieron seis abogados en un café, empezaron a charlar sus casos y encontraron que los informes tenían prácticamente un copie y pegue. Se inicia una investigación y se encuentran con un exjuez, Rosansky, le decían el juzgado de prescripción, se le vencían todas las causas menos las de abuso y violencia de género”.
En esta línea investigativa, continuó Francisco, “no fue solo Santa Fe, sino se encuentran informes en La Plata y asociaciones que tenían ramificación de esta actividad. Encuadra la figura de asociación ilícita: los informes son iguales, los peritos son los mismos, están en comunicación”.
“¿Sabés cuánto vale un informe?, cinco mil dólares. Da la sensación que todas las redes están comunicadas”, afirmó.
En el caso del proyecto de Carolina Losada “cuando los delitos son agravados busca que haya pena efectiva. El problema que ahora la falsa denuncia prácticamente era gratuita, todo el mundo podía ir a denunciar y las penas eran mínimas. Lo que busca el proyecto es decir de ahora en más denunciar falsamente que deje de ser como un cheque en blanco, que tenga consecuencias, de 1 a 3 años, lo cual no implica prisión efectiva, pero en el caso que sea en un contexto de violencia de género o de abuso a menores va hasta 6, hasta 9 años, según los agravantes, tiene que demostrarse el dolo, que lo hiciste con la intención de dañar a alguien o de provocar que la familia de alguno de los padres deje de tener contacto con el menor”.
Las denuncias falsas “son muchísimas. Se está haciendo un relevamiento a nivel nacional”.
Remarcó que el proyecto, “no va en contra de nadie, el movimiento se llama Frente de Mujeres Argentinas, del cual soy integrante, soy hombre, no pasa nada, nosotros estamos del lado de la víctima, no nos importa el género. Hay mujeres que han sido falsamente denunciadas. A mí me importa la verdad, encontré un grupo que trabaja en serio, que está muy comprometido”.
Para conformar el registro de falsas denuncias, las personas pueden contactarse a través de facebook con la página no más falsas denuncias o al 343154151823. “La idea es que nos cuenten su caso, ver cómo los podemos ayudar y apoyar esta iniciativa que es la puerta para iniciar el camino hacia la solución de una problemática muy compleja”, concluyó Francisco.
