Rodrigo Cabrera, subsecretario de Obras Sanitarias de la Municipalidad de Paraná, explicó los trabajos que se realizan desde la mañana de este lunes y por el que gran parte de la ciudad no cuenta con el suministro de agua potable.
“Estamos trabajando, llevamos poco más de 26 horas desde que iniciamos ayer a las tres de la madrugada interviniendo la bomba 1500 que aporta un 20% de lo que es la producción total de agua potable en la zona oeste”, dijo Cabrera.
Agregó que el trabajo “tiene un alto valor en cuanto a su mantenimiento para garantizar el servicio”.
“Estamos en la etapa final, avanzamos bastante bien, cerca de las dos de la madrugada terminamos con el cambio de rodamiento del motor y en estas últimas horas con el cambio de rodamiento de la bomba misma. Estamos armando y cerca de la prueba electromecánica. Luego de eso tendremos un poco más de claridad como para responder la pregunta acerca del servicio de agua potable”, indicó el funcionario.
Cabrera afirmó: “Una vez que probemos estaríamos enviando el suministro, seguramente a mitad de mañana, hacia la planta Ramírez para su tratamiento, lo cual va a aportar este 20% más que va a asegurar la normalidad con la que veníamos trabajando días anteriores”.
“En este momento se encuentra regularizada la situación en casco céntrico; en los barrios, hace aproximadamente una hora que abrimos el servicio, durante la noche pudimos juntar reservas, y está tendiendo a normalizarse la zona de Bajada Grande y San Agustín”.
La problemática del agua “se ha ido agravando año tras año tras mucho tiempo de desinversión”, señaló Cabrera.
“Este tipo de trabajos sí o sí hay que hacerlos. Cada despiece tiene que hacerse de manera muy minuciosa, con mucho cuidado, hay partes que estaban muy agarradas, todo eso se ha hecho a conciencia”, dijo.
“La demora se debe a que tiene que hacerse muy a conciencia el trabajo”, remarcó
